Breve Historia de Los Mayas (Narración En Castellano)
| AUTHOR | Rois, Jesus; Pallan, Carlos |
| PUBLISHER | Audible Studios on Brilliance (02/28/2017) |
| PRODUCT TYPE | Audio (MP3 CD) |
La epopeya de un pueblo que levant inmensas pir mides sin conocer la rueda. La civilizaci n maya fue una de las m s importantes de Mesoam rica, sus impresionantes pir mides y construcciones siguen maravillando al mundo, todav a m s si se tiene en cuenta que fueron construidas sin usar animales de carga o la rueda o que sus majestuosas ciudades se construyeron gan ndole metro a metro a la selva.
La cultura maya adem s, frente a otras como la azteca o la egipcia, ha conservado sus se as de identidad, ha mantenido sus ritos mostrando un falso sincretismo que ocultaba, en un secreto impenetrable que s lo ahora que se han descifrado la mayor parte de sus jerogl ficos o se ha comenzado a rescatar su legado, parece salir a la luz.
Carlos Pall n determina que los mayas nunca constituyeron un imperio, sino una aglomeraci n de pueblos en continua batalla, como la Grecia de las polis y, desde este punto inicial, traza un arco cronol gico hasta la actualidad en la que a n existen mayas puros en Guatemala y en ciertas zonas de M xico. Divide la historia de los mayas en tres periodos fundamentales: el Periodo Precl sico en el que presenciaremos la creaci n de ciudades como Pet n y el nacimiento de una agricultura en pugna continua con la selva; en el Periodo Cl sico nacer n ciudades tan majestuosas como Palenque; y, por ltimo, el Periodo Poscl sico o poca de los Grandes Reyes que concluye con el ocaso de la grandeza maya por la colonizaci n espa ola; es la poca de esplendor del gran K'uk'ulkaan rey de Cich n Itz o del Rey Pakal de Palenque que ordenaron la construcci n de las impresionantes pir mides.
Los ltimos cap tulos est n dedicados a la mitolog a y la religi n de los mayas, que conciben un mundo atemporal previo a la creaci n del tiempo, y a los logros, tanto astron micos, resaltando las exactas predicciones meteorol gicas, como matem ticos, con una unidad de c lculo incre blemente precisa que en Europa no se dar a hasta el S.XII.
La epopeya de un pueblo que levant inmensas pir mides sin conocer la rueda. La civilizaci n maya fue una de las m s importantes de Mesoam rica, sus impresionantes pir mides y construcciones siguen maravillando al mundo, todav a m s si se tiene en cuenta que fueron construidas sin usar animales de carga o la rueda o que sus majestuosas ciudades se construyeron gan ndole metro a metro a la selva.
La cultura maya adem s, frente a otras como la azteca o la egipcia, ha conservado sus se as de identidad, ha mantenido sus ritos mostrando un falso sincretismo que ocultaba, en un secreto impenetrable que s lo ahora que se han descifrado la mayor parte de sus jerogl ficos o se ha comenzado a rescatar su legado, parece salir a la luz.
Carlos Pall n determina que los mayas nunca constituyeron un imperio, sino una aglomeraci n de pueblos en continua batalla, como la Grecia de las polis y, desde este punto inicial, traza un arco cronol gico hasta la actualidad en la que a n existen mayas puros en Guatemala y en ciertas zonas de M xico. Divide la historia de los mayas en tres periodos fundamentales: el Periodo Precl sico en el que presenciaremos la creaci n de ciudades como Pet n y el nacimiento de una agricultura en pugna continua con la selva; en el Periodo Cl sico nacer n ciudades tan majestuosas como Palenque; y, por ltimo, el Periodo Poscl sico o poca de los Grandes Reyes que concluye con el ocaso de la grandeza maya por la colonizaci n espa ola; es la poca de esplendor del gran K'uk'ulkaan rey de Cich n Itz o del Rey Pakal de Palenque que ordenaron la construcci n de las impresionantes pir mides.
Los ltimos cap tulos est n dedicados a la mitolog a y la religi n de los mayas, que conciben un mundo atemporal previo a la creaci n del tiempo, y a los logros, tanto astron micos, resaltando las exactas predicciones meteorol gicas, como matem ticos, con una unidad de c lculo incre blemente precisa que en Europa no se dar a hasta el S.XII.
